Sé que llegué a interesarme por este clásico de la literatura inglesa gracias al cover de Angra de la canción de Kate Bush, Wuthering Heights. Luego terminé encantándome con la canción y el video de la propia Kate. Sin embargo, cuando terminé de leer la obra, me di cuenta de que ambas canciones se quedan un poco cortas ante el universo de claustrofobia que nos brinda Emily con su escritura.
Esta historia me envolvió en miles de sentimientos y emociones, y ninguna película ha logrado captarlos, más allá de ciertas caracterizaciones de personajes que sí me han parecido acertadas.
Pero ¿qué tiene Cumbres Borrascosas que nos atrapa tanto?
Para mí, es el dolor profundo de los amantes verdaderos, esos que no pueden vivir en libertad. No hay nada peor en la vida que privarse de la dicha de sentirse feliz por el amor mismo.
Catherine Earnshaw amaba a Heathcliff, sin duda, pero su maliciosa personalidad, su forma manipuladora, caprichosa, taciturna así como el propio contexto histórico, son limitantes que la mantienen alejada de perseguir la felicidad por el temor al qué dirán.
Heathcliff amaba a Catherine, pero su pasado violento, el maltrato desmedido y una vida llena de carencias y rechazo terminaron por quebrar lo último que le quedaba de sentirse amado. Saber que era un amor recíproco, pero que su condición social, cultural y económica pesaba más que la entrega de un corazón dispuesto a todo por el amor puro.
Estas dos almas se ven recluidas en la Granja de los Tordos y en Cumbres Borrascosas, donde los parajes y páramos las llevan a vivir situaciones tanto directas como indirectas.
A la vez, tenemos una historia generacional y una narradora que, a través de sus recuerdos, nos va llevando tanto al Sr. Lockwood como al lector a conocer los bellos ojos de Cathy Linton, la dureza religiosa e hipócrita de Joseph, el cruel destino cultural de Hareton, hijo de su nefasto padre Hindley, la pobre Isabella y el abnegado Edgar Linton, sin dejar de lado al enfermizo e insufrible Linton Heathcliff, hijo de un hombre cegado por la venganza y el dolor ante la muerte de su más profundo amor.
El tema de los fantasmas, las apariciones espectrales y alucinaciones es algo que nos deja tan confundidos como al que está viviendo ese momento en la obra y es otro gran momento cúspide y de magnificencia literaria que encontramos tan atrayentes.
Cumbres Borrascosas nos enseña que el amor nos puede sanar, pero también destruir cuando no se puede materializar y queda sellado con la infinita separación de la muerte. También nos enseña que el amor puede cambiar el curso histórico de una generación que ha sido abonada para su crecimiento con dolor, venganza, poca gestión emocional y abusos.
Esta obra nos muestra personajes que no logran autogobernarse ni ser dueños de sí mismos. Es la libertad de las emociones más intensas, pero sobre todo la de un amor profundo, espiritual y primitivo, la que nos atrapa entre sus páginas.
Compré una edición bellísima de Ediciones Alma, Clásicos Ilustrados, con dibujos encantadores entre algunos capítulos, una preciosa pasta dura y un libro que, sin duda, queda bien en cualquier estante.






